Evidentemente, nadie está más cerca del sonido del corazón que aquéllos que viven en silencio. El latido del corazón es lo más cerca que un sonido puede estar de un no-sonido, la frecuencia mínima audible, el sonido convertido ya casi en otra cosa, sólo movimiento, vibración, temblor. Un sonido que, literalmente, se siente, y cuya ausencia significa la muerte.
silencio.
muerte.